Milagro cotidiano..
En aquel tiempo, cuando Jesús y sus discípulos hubieron terminado la travesía, llegaron a tierra en Genesaret y atracaron. Apenas desembarcaron, le reconocieron en seguida, recorrieron toda aquella región y comenzaron a traer a los enfermos en camillas adonde oían que Él estaba. Y dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que les dejara tocar la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados.
Se acercan a ti, Señor,
ResponderEliminarconvencidos de que van a recibir bien..
Convencidos de que el encuentro
contigo es fuente de dicha..
Que tu mano infunde vida..
Que tu mirada recrea..
Que tu persona transforma..
Se acercan a ti con sencillez,
con humildad, sin exigir,
conformándose solo con tocar
el borde de tu manto..
Así me quiero acercar yo, Señor..
El objetivo vital de todo
ResponderEliminarseguidor de Jesús, hoy como
ayer, es que se le reconozca
por sus buenas obras.